viernes, 12 de septiembre de 2014

Bufiel, El Ángel Payaso

Había una vez, en un circo, un payaso que era muy amable, aparentaba una bondad única y era muy divertido. Sus pinturas, delatan a un hombre optimista y espontaneo. Pero un agradable día, se apareció una ángel que le auguro una desgracio. El ser divino, le advirtió que dentro de nueve días, moriría de un ataque al corazón.
El payaso, asustado, le imploro al ángel que le ayudara a evitar a la muerte, pues incluso si era alguien con un corazón bondadoso que jamas se había oscurecido ante ningún temor, el terror a la muerte era algo que nadie podía fingir no tener. Para sorpresa del payaso, la ángel le explico que si poseía el cuerpo del payaso, podría salvarlo de sus destino.
Si bien era cierto que dentro de nueve días, el payaso moriría de un ataque del corazón, la ángel le oculto que acabarían reanimandolo. ¿Por que esa ángel no le había contado toda la verdad al payaso? La razón era que aquella ángel había empezado a enamorarse de aquel hombre y deseaba con fervor ser parte de su mundo. Ella sabia que los ángeles y los hombres no debían interaccionar sus destinos, ya que eran de mundos muy diferentes, sin embargo, tampoco podía controlar esa pasión que sentía por aquel hombre.
El payaso, horrorizado ante la idea de morir, acepto la sugerencia de la ángel, ignorando la verdad de los sentimientos de esta. La ángel se metió dentro del cuerpo del payaso a través de su estomago. El pobre hombre, sintió un dolor indescriptible, se agacho y aulló como si le estuvieran estrujando las tripas. Sus ojos empezaron a volverse color sangre y su consciencia fue cayendo a un abismo del que no despertaría durante un largo tiempo. Los sentimientos de la ángel, se entremezclaron con la oscuridad del corazón del bondadoso hombre y al aumentar la pureza de este, también aumento la oscuridad que el payaso tenia oculto. Se había cometido un crimen antinatural en ese instante y las dos almas revotaron haciendo que el mal encarnara el cuerpo y mente del payaso y que los poderes de la ángel, pasaran a formar parte de un nuevo ser que acababa de nacer, El Ángel Payaso.
Ese ser, al abrir los ojos salio un ligero rio de lagrimas de sangre y expreso una cruel sonrisa acompañada de una risa que solo un ser de oscuras intenciones podría realizar. Unas alas negras y manchadas de sangre, salieron de ese ser y aleteo hacia el cielo en pos de nuevas victimas para saciar su apetito...
La primera noche de debut de aquel ser fue como una película de "slasher", cuatro adolescentes, dos chicas y dos chicos que estaban de acampada en el bosque y tenían intención de contar historias de terror, hacer nubecistas tostadas y porque no, tal vez habría un poco de sexo. Lastimosamente para ellos, lo único que harían esa fatídica noche, seria intentar salvar sus vidas.
Primero se acerco despacio, esperando a que apagaran el fuego. El viento soplo y les quito posiblemente el poco tiempo de vida que les quedaría.
Primero fue a por la chica rubia, voló rápidamente y le arranco la cabeza. Con la oscuridad sobre ellos, lo único que vieron fue el viento soplar más fuerte. Después el chico musculoso, le atraveso el brazo por la espalda y al instante lo tiro al suelo. De la boca y el estomago de esta victima, salieron grandes cantidades de sangre. El otro chico, noto en la suela de sus zapatos como el charco de sangre se iba filtraba por sus pies. Miro al suelo y vio el cadáver de su compañero. Se acerco hasta él tratando de reanimarlo, sin saber que ya era demasiado tarde. La chica grito y ambos empezaron a correr, era emocionante ver como huían de él. Aquel monstruo, sentía un éxtasis que invadía su estomago, incitándolo a perseguirlos.
Pero entonces se detuvo, ¿Cual era el motivo para matar a esos seres? Si, era divertido pero no lo entendía. Aterrizo sobre un rio y limpio la sangre de sus garras, y entonces lo comprendió al ver su reflejo en el agua. Él, era un payaso ángel, su misión era transmitir "el mensaje del señor" con "su alegría". ¿Que mejor forma de acabar con el aburrimiento y llevarles ante la mejor sensación de paz y felicidad que la muerte? Él macabro ser empezó a reírse a carcajadas y sus ojos se iluminaron con una luz azul oscura. ¿Como no lo había visto antes? El payaso decidió renunciar a sus presas y se dirigió a la ciudad, lugar donde estaba "infestada" de personas aburridas y depresivas.
Durante los siguientes días hubo en la ciudad de Barcelona, varios asesinatos donde las victimas eran personas con un perfil psicológico depresivo o que simplemente tuvieran una vida monotoma.
Una a una, las almas de aquellos seres con vidas insignificantes, habían alimentado la locura del monstruo y extrañamente, aunque cometiera todas aquellas atrocidades, no podía considerarse como un pecador, ya que “nadie” cometía esos crímenes, ni el hombre que había sido payaso, ni la ángel que se había enamorado de este segundo. Aquella cosa, si bien no era siquiera alma al principio, había obtenido control sobre el cuerpo y mente de ambos y se había creado en si con ese cúmulo de energías un tercer espíritu en ese cuerpo.
Aquel ser, empezó a autodenominarse a si mismo como, “Bufiel, el ángel payaso”, nombre que era una combinación entre “Bufón” y el arcángel “Gabriel”. El hecho de autodenominarse a si mismo así, aumento aun más la locura que había dentro de ese engendro y su poder fue en aumento.
Quería devorar más victimas, más almas, provocar más terror en el mundo, ensuciarlo de sangre y lagrimas, y mientras buscaba volando por el cielo de noche, el ángel payaso noto en una iglesia una aura, diferente. No era únicamente depresiva, estaba impregnada de miedo y asco, y se sentía sucia por dentro. Aquellos sentimientos, atrajeron el fervor sádico del ángel y entro directamente por la vidriera de la iglesia. Miles de cristales se rompieron y cuando aterrizar, la lluvia de cristales ante él se hizo hermosa, cortando su piel y dejandole una sensación placentera.
Bufiel, observo con una sonrisa a la criatura que había delante de él, un niño, de no más de ocho años, que estaba con las manos unidas rezando y llorando.
- ¿Eres mi ángel de la guarda?
Bufiel
Al parecer, aquel chico había sido sodomizado por el sacerdote católico encargado de los niños. Ese hombre advirtió al infante que si hablaba sobre lo ocurrido a alguien, tendría un destino horrible su hermana pequeña. El niño, con la esperanza de que dios le escuchara, le pidió que trajera su ángel de la guardia para acabar con la vida de aquel hombre. Y ahora ente él, estaba lo que creía que era un ángel justiciero.
Bufiel sonrió ante ese ser que había sido mancillado por dentro, lo agarro de la cabeza y lo alzo. Sus garras fueron presionando el cráneo del infante y el niño empezó a gritan sintiendo un horrible dolor en la cabeza. La cabeza del niño, estallo en una explosión de sangre y sesos y el cuerpo de la pobre criatura, callo en seco ante el suelo.
Bufiel sonreía y la luna ilumino su alrededor. Aquel ángel, había cometido un pecado injustificado en la casa de dios, su solo existencia era un insulto a la naturaleza del cosmos. La sangre del infante, salpico un poco su cara y el éxtasis que había sentido ese monstruo ante semejante barbarie, irónicamente despertó a la ángel que yacía en su interior.
Ella, horrorizada ante semejante salvajada, grito, lloro y se enfureció. Su rabia ante semejante crimen hizo que la criatura empezara a perder el control. Con esto, el payaso, despertó de su sueño y al ver semejante atrocidad cayo en llanto.
Bufiel no podía permitir que esos seres volvieran a tener consciencia y control, los necesitaba “dormidos” dentro de él.
El cuerpo del ángel payaso comenzó a tambalearse y empezaron a brotarle lagrimas claras de los ojos. Entonces, el cuerpo empezó a arder en llamas azules, dejando al cuerpo del payaso en cenizas.
Las almas de la ángel y el payaso salieron del cuerpo encenizado y un rayo de luz los ilumino. Justamente cuando los dos iban a ascender a los cielos, unas cadenas agarraron al payaso y un portal hacia el infierno se abrió, ya que alguien debía responder ante los pecados del ángel payaso.
Ella lo tomo, intentando subirlo al paraíso, lamentándose de que por culpa de ella, él pagara injustamente.
“¡No te lo lleves a él, iré en su lugar!” gritaba ella. El payaso miro a la ángel y le dijo que él no estaba dispuesto a ella pagara nada, que no era culpa de ella de querer estar con él.
El payaso sabia que la ángel lo amaba, lo supo cuando fue poseído por esta, pero por culpa de su oscuridad, no pudieron corresponderse jamas. Ahora ambos se estaban declarando y ambas almas se convirtieron en polvo cósmico, para así algún día reencarnarse y volver a encontrarse. Las cadenas y la luz desaparecieron, dejando una iglesia con los cristales destruidos y dos cuerpos muertos, o eso aparentaban.
Las cenizas de Bufiel se fueron pegando en el cuerpo muerto del niño y fueron formando algo parecido a una estatua de ángel, o mejor dicho, un payaso con alas.
La cabeza se monto con más cenizas y sangre de los alrededores y el alma de aquella criatura inocente que intentaba salir de su cuerpo, se estaba pegando con las energías del monstruo. El niño empezó a gritar pero rápidamente fue quedando atrapado en un sueño indefinido y duradero.
Cuando acabo, Bufiel volvió a sonreír. Ahora, él era un ángel con un alma sucia, un alma que jamas podría revelarse y que podría manipular a placer. Pero los recuerdos y sentimientos del infante fueron poseyendo al monstruo y lo confundían. Mientras Bufiel alzaba el vuelo, grito de forma burlesca lo siguiente: “Sacare a todos los niños de la tierra, ya no serán presas de los adultos e irán al paraíso, y a los adultos me los comeré ¡Muajaja!”
Dicen que desde ese fatídico día, una estatua con forma de ángel y pintado como un payaso, entra en las casas para acabar con la vida de los niños y devora la carne de los adultos. Nadie sabe con seguridad con que forma se presenta normalmente, algunos supervivientes afirman que es un payaso con colores depresivos, otros que la estatua de un ángel pero en realidad están viendo exactamente lo mismo. La pregunta que ahora deberías hacerte es la siguiente: Y tu, ¿Como lo veras?

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